En Cristo Hay Salvación

Predicando a los perdidos en las calles. Salvando almas para Jesucristo. Restaurando al drogadicto.

HECHOS 4:12

Tres Pilares del Ministerio

Dios nos ha llamado a salir a las calles con el evangelio de Jesucristo. Estas son las tres áreas centrales de nuestra obra.

Predicar en las calles

Predicar en las Calles

Salimos cada semana a proclamar el evangelio en plazas, parques y calles de la ciudad. Nadie queda sin escuchar el nombre de Jesús.

Salvar almas para Cristo

Salvar Almas para Cristo

Cada alma que acepta a Jesucristo como Señor y Salvador es una victoria eterna. Acompañamos a cada persona en su primer paso de fe.

Restaurar al drogadicto

Restaurar al Drogadicto

Cristo rompe toda cadena. Ofrecemos un proceso de restauración y liberación espiritual para personas con adicciones y sus familias.

Juan 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

No importa tu pasado, no importa hasta dónde hayas caído. En Cristo hay perdón, hay esperanza y hay vida nueva. Hoy mismo puedes comenzar de nuevo.

VIDAS TRANSFORMADAS

Lo Que Cristo Ha Hecho

Estas son historias reales de personas que encontraron a Jesús a través de este ministerio. Sus vidas ya no son las mismas.

MOISES QUESADA

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MOISES QUESADA

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MIQUIEL MORALES

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ELICEO HERNADEZ

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ISMAEL GARCIA

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  • QUIENES SOMOS

    ESPERANZA PARA MI CIUDAD 


    es un programa que surgió inspirado por el impacto de la falta de vivienda en el año 2005. Hemos observado cómo hay personas en las calles perdidas y sin esperanza que no tienen a nadie con quien contar, deseando un cambio en su vida y una salida de ese mundo de soledad y peligro. A medida que el impacto de la falta de vivienda se hizo mayor, decidimos alquilar 1 casa para ayudar y brindar una oportunidad un refugio seguro para aquellos dispuestos a hacer un cambio, a día de hoy actualmente ayudamos a personas en 30 hogares de rehabilitación en diferentes ciudades de todo CA, hemos estado funcionando con éxito durante los últimos 18 años, y 2 de los 30 hogares en los que ayudamos a personas son para mujeres, Nos esforzamos en testimonios exitosos de cómo las personas llegaron desde lo más bajo (inutilidad) hasta lograr vidas exitosas y ahora miembros de la sociedad. Nuestro deseo de ayudar a personas que experimentan la falta de vivienda ha crecido   


     debido al éxito de nuestro enfoque de hogares de rehabilitación para hombres y mujeres, nos hemos fijado la meta de abrir 100 hogares de rehabilitación en el estado de CA. Han pasado 18 años pero nuestro viaje apenas comienza a expandirse, muchas personas con ideas afines  están adoptando la visión  de hacer un cambio en sus ciudades, no solo ayudamos a personas que experimentan la falta de vivienda brindamos orientación y asesoramiento para aquellas personas comprometidas que quieren abrir su propio hogar de rehabilitación Esperanza para mi ciudad.

  • ¿Cuánto cobran por ayudar a un ser querido?

    Una de las preguntas que más nos hacen al principio es: “¿Cuánto cobran por ayudar a mi ser querido?”


    Nuestra respuesta es sencilla: nosotros no cobramos por ayudar ni cobramos por nuestros servicios. Estamos agradecidos con Dios por todo lo que Él ha hecho en nuestras vidas, y nuestro deseo es poder extender esa misma ayuda a otras personas que hoy están atravesando una situación difícil.


    Lo único que pedimos a la familia es que trabajemos juntos para sacar adelante a su ser querido. Durante el tiempo que la persona se encuentra con nosotros, solicitamos una contribución de $170 por semana, destinada principalmente a cubrir sus gastos de alimentación y necesidades básicas.


    Después del primer mes, realizamos una evaluación para ver cómo está avanzando la persona y determinar si ya se encuentra preparada para comenzar a trabajar. Cuando llega ese momento, puede conseguir su propio empleo o nosotros también podemos ayudarle a encontrar una oportunidad de trabajo.


    Es importante aclarar que el dinero que la persona gana trabajando es de ella; nosotros no nos quedamos con su salario. A partir de ese momento, la persona comienza a asumir responsabilidad por su propia contribución semanal para sus alimentos y necesidades.


    Pedimos el apoyo inicial de las familias porque actualmente no contamos con patrocinadores, agencias del gobierno ni organizaciones que financien nuestro trabajo. Esta obra la sacamos adelante con esfuerzo, fe y el compromiso de pastores, iglesias y personas que trabajan directa o indirectamente para ayudar a hombres y mujeres que muchas veces ni siquiera conocemos, pero que se encuentran atravesando momentos muy difíciles.


    Nuestro propósito no es hacer negocio con la necesidad de nadie. Nuestro propósito es ayudar, restaurar vidas y dar una oportunidad para comenzar de nuevo, con la ayuda de Dios.

  • ¿Qué requisitos se necesitan para entrar al programa?

    Una de las preguntas que me hacen con más frecuencia es: ¿Qué necesita una persona para entrar al programa?


    El requisito número uno es que la persona tenga el deseo de cambiar. No podemos obligar a nadie a entrar al programa en contra de su voluntad.


    Aquí en Estados Unidos las leyes son diferentes a las de México. Si una persona adulta es ingresada o retenida en un programa contra su voluntad, esto podría traer consecuencias legales. Por eso, para nosotros es muy importante que la persona esté dispuesta a recibir ayuda y quiera comenzar un proceso de cambio.


    Ahora bien, si su ser querido todavía no está dispuesto a entrar al programa, dependiendo de la ciudad donde se encuentre, podemos tratar de ayudar. En algunas ciudades contamos con personas que pueden visitarlo, hablar con él y tratar de animarlo a tomar la decisión de buscar ayuda.


    Como dice un dicho mexicano: “Un clavo saca a otro clavo.” Muchas de las personas que colaboran con nosotros han vivido situaciones similares y conocen de cerca la drogadicción y el alcoholismo. Por esa experiencia, saben cómo acercarse a la persona, cómo hablarle y cómo tocar áreas de su conciencia y de su corazón.


    No podemos garantizar que alguien cambie inmediatamente, pero muchas veces, después de escuchar un testimonio, recibir palabras de ánimo y darse cuenta de que sí existe una salida, la persona comienza a reaccionar y a considerar la oportunidad de cambiar su vida.


    El primer paso siempre será que la persona quiera recibir ayuda.

  • Acerca del evangelismo en diferentes ciudades

    Acerca del evangelismo, muchas veces me preguntan si podemos ir a su ciudad. Actualmente nos distribuimos en diferentes ciudades de California y también realizamos viajes misioneros, en los cuales permanecemos aproximadamente una semana en determinadas ciudades para atender las necesidades de las familias y de la comunidad.


    Nuestro trabajo de evangelismo es muy amplio. Hay iglesias que se están uniendo a esta visión para ayudarnos a dar seguimiento a los familiares de las personas que llevamos a las casas de rehabilitación. De esta manera, no solamente ayudamos a la persona que desea salir de las drogas, el alcoholismo o de una situación difícil, sino que también buscamos apoyar y orientar a su familia.


    Durante nuestras jornadas de evangelismo nos dirigimos a diferentes puntos de cada ciudad. Tocamos puertas casa por casa, visitamos departamentos, parques de casas móviles y diferentes vecindarios. También vamos a los ríos, debajo de los puentes y a los campamentos donde viven personas sin hogar.


    Nuestro propósito es llevarles un mensaje de esperanza y ofrecerles una oportunidad a quienes realmente desean salir de la condición en la que se encuentran. Cuando una persona está dispuesta a cambiar y acepta la ayuda, buscamos la manera de apoyarla y llevarla a un lugar donde pueda comenzar un proceso de restauración.


    Por eso, nuestro evangelismo no se limita solamente a predicar en las calles. Trabajamos con familias, individuos, iglesias y con toda persona que forma parte de la comunidad. Nuestra visión es alcanzar a quienes más lo necesitan, llevarles el mensaje de Jesucristo y ayudarles a encontrar una nueva oportunidad para sus vidas.

  • ¿En qué ciudades estamos localizados?

    Actualmente estamos localizados principalmente en el estado de California. Sin embargo, recibimos personas que vienen de diferentes estados, como Washington, Oregón, Texas, Nevada y Arizona, entre otros.


    Este movimiento comenzó en la ciudad de Winton, en el condado de Merced, California, y poco a poco Dios nos ha permitido extendernos a diferentes ciudades.


    Actualmente contamos con casas y presencia ministerial en:


    Winton, Merced, Keyes, Modesto, Gustine, Stockton, Chowchilla, Fresno, Selma, Tulare, Los Ángeles y Hesperia, en el Alto Desierto.


    Estas son las ciudades en las que estamos establecidos hasta el momento, en agosto de 2026, pero nuestra visión es seguir creciendo y extender este ministerio a más ciudades y también a otros estados.


    Por esa razón, estamos buscando iglesias y ministerios que estén dispuestos a unirse a esta visión y trabajar en el área de evangelismo, restauración y rehabilitación.


    Nosotros estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia y preparar, hasta donde esté a nuestro alcance, a las iglesias y líderes que quieran involucrarse, para que juntos podamos alcanzar a más personas, ayudar a más familias y extender esta obra a diferentes comunidades.


    Nuestra visión no es quedarnos solamente en una ciudad, sino llevar esperanza y restauración a donde exista una persona o una familia que necesite ayuda.

  • Conozca la visión: ¿Por qué trabajamos con casas de rehabilitación?

    Trabajamos con esta visión porque deseamos ayudar a muchas personas que han sido destruidas, o que poco a poco se están destruyendo, a causa de las adicciones. Muchas de ellas desean salir de esa condición, pero no saben cómo hacerlo ni encuentran quién les tienda la mano.


    Nuestra visión es acercarnos a esas personas, apoyarlas y ayudarles a encontrar una oportunidad para comenzar de nuevo. La mayoría de quienes formamos parte de este equipo también fuimos víctimas de la drogadicción y el alcoholismo. Por esa razón entendemos de cerca el dolor, la desesperación y las consecuencias que producen las adicciones.


    Sabemos que hay muchas personas allá afuera esperando que alguien llegue, les tienda la mano y les ayude a salir del círculo vicioso en el que se encuentran.


    Hacemos este trabajo porque nosotros mismos sufrimos mucho durante el tiempo en que vivíamos atrapados en las adicciones. Muchas veces el mundo dice que esa manera de vivir es “disfrutar la vida”, pero en realidad la persona va destruyendo su propia vida sin darse cuenta. Y no solamente sufre quien está consumiendo; también sufren profundamente sus padres, esposas, esposos, hijos y demás seres queridos.


    Por eso trabajamos con casas de rehabilitación: para ofrecer un lugar donde las personas puedan alejarse de aquello que las está destruyendo, recibir apoyo, orientación y tener una nueva oportunidad.


    Nuestro deseo es que Dios haga cosas hermosas en sus vidas, que restaure familias y que el sufrimiento vaya desapareciendo, tanto de la persona que se encuentra atrapada en una adicción como de todos sus seres queridos.


    Creemos que una vida puede ser restaurada cuando alguien está dispuesto a extender la mano y ayudar.

  • ¿CUÁNTO TIEMPO PUEDE PERMANECER UNA PERSONA EN EL PROGRAMA?

    El tiempo que una persona puede permanecer en nuestro programa es indefinido, ya que cada persona es diferente y cada proceso de restauración lleva su propio tiempo. Como dice el dicho: “Cada cabeza es un mundo.”


    Una persona puede permanecer un mes, seis meses, un año o incluso varios años. Hemos tenido personas que han decidido permanecer cinco o hasta diez años dentro del programa.


    Esto sucede porque, después de avanzar en su proceso y comenzar a trabajar, algunas personas prefieren continuar viviendo en la casa y aportar su contribución para los gastos de alimentación y funcionamiento, en lugar de rentar un cuarto o vivir solas. Mientras respeten las reglas del programa y continúen avanzando en su vida, pueden permanecer con nosotros.


    Sin embargo, existen situaciones en las que lamentablemente tenemos que pedirle a una persona que salga del programa. Esto ocurre principalmente cuando alguien introduce o consume drogas o bebidas alcohólicas a escondidas dentro de las casas, o cuando comienza a incitar a otros residentes a hacer lo mismo.


    Nuestro propósito es proteger a todas las personas que verdaderamente desean cambiar y salir adelante. No podemos permitir que alguien ponga en riesgo el proceso de recuperación de los demás. Como dice el conocido ejemplo: si una manzana dañada permanece entre las demás, puede terminar afectándolas.


    Por esta razón, cuando tenemos que tomar una decisión de esta naturaleza, es muy importante que la familia se mantenga en comunicación directamente con nosotros. De esta manera podemos explicar claramente lo sucedido y las razones por las cuales fue necesario que su ser querido saliera del programa.


    En algunas ocasiones, después de ser retiradas por incumplir las reglas, ciertas personas pueden expresar comentarios negativos o decir que fueron tratadas injustamente sin explicar completamente lo que ocurrió. Por eso recomendamos siempre hablar directamente con los encargados antes de llegar a una conclusión.


    Nuestro deseo no es sacar a nadie del programa sin una razón justificada. Al contrario, deseamos que cada persona sea restaurada, que pueda salir adelante y que tenga una vida estable y bendecida.


    Nuestro mayor anhelo es verlos prosperar no solamente de manera personal, sino también en su relación con sus hijos, padres, esposas, esposos y demás seres queridos.


    Queremos ver familias restauradas, vidas transformadas y personas que puedan regresar a la sociedad con una nueva oportunidad y un nuevo propósito.

MARCOS 16:15

Id por todo el mundo y predicad el evangelio.

Únete a nosotros en las calles. Sal a ganar almas. O si necesitas ayuda, estamos aquí para recibirte con los brazos abiertos en el nombre de Cristo.